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Madrid: información esencial para el viajero

Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid.

Así le cantaba a Madrid Joaquín Sabina, pero no fue el único, también Mecano alababa sus virtudes de forma velada en “Quiero vivir en la ciudad”. Del mismo modo, Ana Belén le regalaba versos a “La puerta de Alcalá” y Burning, en su tema “Madrid” afirmaba: “Tendrás que sentir las caricias de Madrid sobre tu piel”. Muchos son quienes han cantado y cantan a Madrid: Ismael Serrano en “Kilómetro cero”, Leño en “Este Madrid”, Loquillo en “En las calles de Madrid”. Ketama y Antonio Flores en “Vente pa Madrid”…

Madrid, protagonista indiscutible de canciones pero también de películas como “El día de la Bestia”, de Álex de La Iglesia; “Barrio”, de Fernando León de Aranoa; “Las chicas de la Cruz Roja”, de Rafael J. Salvia o gran parte del cine de Pedro Almodóvar, que no puede entenderse sin Madrid y donde la ciudad se convierte en en un personaje indiscutible.

También la literatura ha bebido de esta metrópolis, desde Ramón María del Valle-Inclán, con “Luces de Bohemia, al más reciente Arturo Pérez reverte en “Un día de cólera”, pasando por Benito Pérez Galdós en obras como “Miau” o “Fortunata y Jacinta”, Camilo José Cela en “La Colmena”, Pío Baroja en “La Busca”, Luis Martín Santos en “Tiempo de silencio” o Julio Llamazares en “El cielo de Madrid”.

A la gente de Madrid se la conoce en sus calles, en sus bares y tabernas, por ejemplo durante una mañana de tapas en el Rastro, un mercado histórico que llena las calles del centro de ambiente y objetos de todo tipo todos los domingos y festivos. También es posible acercarse a los madrileños, gente muy abierta, en plazas y parques como El Retiro, o en las numerosas discotecas y bares que hacen de Madrid la capital europea del ocio nocturno, o durante la celebración de sus fiestas populares y de barrio, como puedan ser San Isidro, la verbena de La Paloma o el Dos de Mayo. La gente de Madrid es accesible y curiosa, y siempre está dispuesta a conocer, por boca de los extranjeros relatos y curiosidades de sus países de origen.

La oferta de actividades culturales y de ocio en Madrid es muy extensa, y a gran parte de ella se puede acceder de forma gratuita o por un precio simbólicoLa Casa Encendida, El Círculo de Bellas Artes o Caixa Fórum ofrecen actividades diarias gratis o por un euro. También el Cine Doré, de la Filmoteca Española, ofrece sesiones de cine diarias en versión original a precios muy reducidos y organiza ciclos por temáticas o directores de renombre de todos los tiempos.

También la ciudad ofrece numerosos puntos de conexión Wi-Fi gratuitos, por ejemplo la Plaza Mayor tiene una red pública abierta a todos. También la Plaza de Santo Domingo o los centros de arte el Matadero o la Casa Encendida. Algunos centros comerciales como La Vaguada o el Centro Comercial Príncipe Pío la ofrecen, y es posible también captar señal Wi-Fi en los quioscos de prensa y en los autobuses urbanos de Madrid.

La gran oferta para no aburrirse ni un segundo en Madrid en muy extensa, pero entre tanta opción, existen lugares que se presentan de obligada vista para el turista, como es el caso del Museo del Prado, la pinacoteca por excelencia y donde se guardan las obras de los pintores españoles de más renombre, como Francisco de Goya o Diego Velázquez. La entrada es gratuita de martes a sábado de 18.00 a 20.00 horas y los domingos de 17.00 a 20.00 horas.

También el Museo Reina Sofía es un imprescindible de la ciudad, donde es posible contemplar obras de Salvador Dalí o Pablo Picasso, que también puede visitarse gratis  de lunes a viernes de 19.00 a 21.00 horas, los sábados de 14.30 a 21.00 horas y los domingo de 10.00 a 14.30 horas.

Pero si tuviéramos que decir algo negativo de Madrid, esto se referiría, con total seguridad, a la enorme densidad de tráfico y la imposibilidad de encontrar aparcamiento en la zona centro, donde los fines de semana hasta los parkings se señalan como completos con un luminoso de color rojo y en las calle sno cabe un alfiler. Otra recomendación es no descuidar nuestras pertenencias y guardar a conciencia nuestro monedero si paseamos por el centro, especialmente por calles de gran tránsito, como puede ser la Puerta del Sol, el Rastro o la calle Preciados, ya que los carteristas hacen su agosto entre turistas y autóctonos.

Finalmente, en los últimos años la que era conocida como “Ciudad de la Movida” ha visto menguar la oferta de ocio nocturno, pues normativas municipales han adelantado el horario de cierre de bares y discotecas, por lo que puede decirse que, en este sentido, Madrid ya no es lo que era. En resumen, debemos evitar a toda costa movernos en coche por el centro de la ciudad y descuidar nuestros objetos de valor en zonas muy transitadas o aglomeraciones.

Al margen de la oferta cultural y de ocio que Madrid ofrece durante todo el año, existen eventos de reconocido prestigio internacional y que congregan cada año a miles de visitantes tanto nacionales como extranjeros. Tal es el caso de La Feria del Libro de Madrid, que tiene lugar en el Parque de El Retiro a finales del mes de mayo; el festival musical Rock in Río, que se celebra cada dos años a principios de junio en la localidad de Arganda del Rey; La Noche de los Teatros, que propone una intensa jornada de teatro, danza y música en el mes de marzo o el FestiMad, un importante festival musical que tiene lugar a finales de abril.

Sobre Madrid también se escribe mucho en Internet, blogs como Absolut Madrid nos mantienen informados de todas las novedades que tienen lugar en la capital. Madrid Gratis, o Madrid Free, son blogs donde se nos advierte de todas las actividades que se pueden realizar en Madrid sin gastar ni un sólo euro. En Es Madrid también puede encontrarse toda la información turística de la capital de forma sencilla y ordenada y además, la página web del Ayuntamiento de Madrid, madrid.org, ofrece información de interés para el residente o los extranjeros que vienen a vivir a Madrid.

Se acaban las vacaciones y nuestro recorrido por Madrid toca a su fin. El viajero que marcha se lleva un pedacito de Madrid en su corazón, pero también guarda en la maleta diversos souvenirs y artículos de regalo: un abanico, un traje de sevillana, una antigüedad adquirida en el Rastro, un precioso mantón de Manila, una botella de aceite, otra de vino y una cajita con florones y buñuelos, dulces típicos de Madrid.

Cuando la muerte venga a visitarme,
que me lleven al sur donde nací,
aquí no queda sitio para nadie,
pongamos que hablo de Madrid.

(Joaquín Sabina, Pongamos que hablo de Madrid)

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